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La fintech mexicana Klar repitió su hazaña de hace un año, cerrando una ronda de financiación Serie A de USD 15 millones liderada por Mouro Capital, el fondo de venture capital de Banco Santander. En octubre de 2019, esta startup recibió USD 57.500 de la misma entidad, lo cual fue un hito en ese momento, por tratarse de la mayor ronda semilla de la historia de México.

El negocio de Klar ha experimentado un rápido crecimiento tras emitir más de 25.000 líneas de crédito entre sus 200.000 clientes en menos de doce meses desde sus inicios. Además, el negocio ha mostrado resistencia a la crisis de Covid-19, ya que el crecimiento se ha triplicado durante la pandemia.

Los nuevos fondos se utilizarán para aumentar las capacidades de ingeniería de Klar en sus centros de Berlín y México con el fin de expandir el paquete de productos de la compañía para ayudar a los usuarios a administrar su liquidez con productos de crédito simples, transparentes y asequibles.

Según Klar, su propuesta es 100% digital, transparente, sin costo, fácil de usar, seguro y disponible las 24 horas, los siete días de la semana. De esta manera, intentará competir contra Nubank, el gigante financiero que opera en Brasil, México y Colombia. Además, las tarjetas de crédito y débito Mastercard de Klar devuelven dinero por cada compra realizada y cumplen con todas las regulaciones del Banco de México y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Además de Mouro Capital, Klar contó en esta ronda de Serie A con fondeo de Prosus Ventures, antes Naspers Ventures, el nuevo inversor International Finance Corporation (IFC) y ha repetido el apoyo de sus inversores previos Quona capital, quien lideró la ronda semilla, así como aCrew.

Con esta ronda la fintech elevó sus fondos totales de deuda y capital recaudados a unos USD 73 millones desde que se fundó la compañía en 2019.

Cabe resaltar, que el vehículo inversor Mouro Capital, que sustituye al fondo de capital emprendedor Santander Innoventures, está dotado de USD 400 millones para invertir en startups de tecnología financiera en toda la región.

Tül, la colombiana que está digitalizando las ferreterías

Fundada en Bogotá en febrero de este año, Tül acaba de levantar USD 4 millones en su ronda de inversión semilla, liderada por el fondo Vine Capital Management. Su CEO y cofundador Enrique Villamarín, la define como una plataforma tecnológica que conecta la cadena de suministro con las ferreterías.

Sin pensar que estaban surgiendo en medio de la pandemia del Covid-19, iniciaron en firme operaciones unas semanas antes que se decretaran cuarentenas. Eso produjo que los ferreteros tuvieran inventario acumulado sin vender, y su solución tecnológica fue clave durante estos meses de confinamiento para los negocios, tradicionalmente análogos que se enfrentan a la imposibilidad de tener más productos que los que les quepan en su bodega.

Se trata de digitalizar el negocio de una persona que toda la vida ha construido su negocio de manera análoga. Las grandes compañías tienen a su vez distribuidores que van por las calles vendiendo una marca u otra a las ferreterías. Acá se elimina ese proceso porque el ferretero lo centraliza comprando el material de construcción desde la plataforma”, señaló Enrique Villamarín, CEO de Tül.

De acuerdo con información suministrada por la compañía, la startup está logrando una retención de usuario de 75% operando en Bogotá, Cali, Bucaramanga y Quito (Ecuador), alcanzando a más de 3.000 ferreterías desde su lanzamiento, y con la expectativa de entrar pronto a México. “La industria ferretera, que es de USD 10.000 millones en la región, en muchas ciudades de América Latina es como la conocemos acá en Colombia” afirmó Villamarín.

El equipo de tecnología de Tül está compuesto por desarrolladores, diseñadores de experiencia de usuario y científicos de datos, construyó una plataformas propia investigando cómo compran los ferreteros. Para poder interactuar con ellos diseñaron botones grandes y no les piden correo electrónico en el registro. Internamente las bodegas propias y los camiones de distribución, que son tercerizados, acuden a una herramienta con inventarios digitalizados y ruteo inteligente para optimizar tiempos.

El modelo de negocio de Tül abre, además, oportunidades para otros actores de la cadena. Por ejemplo, un cerrajero que antes solo vendía cerraduras ahora también podría vender cemento e incluso seguros. O un ferretero al que solo le cabían varillas de 12 metros porque no le cabían más en su bodega, puede vender más varillas de otros tamaños. La simplificación se reduce a un catálogo, un pedido, un despacho y una factura.

“Aceleramos el proceso de digitalización optimizando el metro cuadrado. A nosotros no nos tienen que comprar a 30 días, nos pueden comprar todos los días porque entregamos en 24 horas” agregó el directivo de Tül.

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